Marínelo usted en…

No me gustan los programas de cocina que son concursos en los que se obtiene a un ganador al final de un proceso de dramática eliminación. Hay por supuesto muchas variantes, pero en general, estas son sus características: existen reglas, hay jueces o árbitros, hay un límite de tiempo y se presentan restricciones en cuanto a los ingredientes que puedes usar, o el presupuesto, o el tipo de platillo que puedes preparar y un largo etcétera.

Hombre, hasta cierto punto suena razonable puesto que se trata de probar las habilidades de los participantes, pero yo sinceramente me resisto a la idea de mezclar los deportes con la cocina y rechazo aún más el hecho de que domine el show de la competencia sobre el arte de cocinar. Nada más alejado del deber ser y voy a usar una receta para tratar de describirlo.

Mire usted, para esta preparación, primero que nada necesita poner música de Manzanero y ponga de las más románticas, es más, ponga “Somos Novios”; empecemos por ahí. Tome un chile ancho, quítele las semillas, córtelo en pedazos pequeños y lo pone a remojar en salsa de soya. Esa es toda su tarea por hoy; tómese un traguito de Xtabentún y a dormir… deje que la noche arrope el amor de estos dos.

A la mañana siguiente… felicidades, ha creado usted una china poblana… Ahora cásela con un veracruzano, agregue una o dos cucharadas de piloncillo molido de Cuitlahuac, o la cantidad que le diga su instinto; si usted ya se ha enamorado sabrá muy bien cuanto. Espere a que se conquisten, y mientras, siga deleitándose con la música de Manzanero y acompáñela de un café, por supuesto, de Veracruz, que estamos en una boda, y esa explosión de aromas no podría faltar.

Y ahora, la casa del matrimonio; pondremos a esta china poblana casada con veracruzano en una casita de pueblo Azteca localizada en tierras mayas. El nido estará hecho de ramas de orégano del Estado de México que es el mejor del mundo, así que tome a los recién casados, póngales la hierba fresca y resídalos en achiote con jugo de naranja agria y salsa de chile habanero; el mismísimo ADN yucateco.

Bañe con estas historias entrelazadas unas pechugas de pollo y espere unas horas. ¿Cuantas? Las que sean necesarias; no importa, su corazón se lo dirá. Aquí no hay prisa; esto es una historia que usted crea y le da los tiempos que usted quiere porque es suya y de nadie más. Sírvase un tequilita, y si puede, hágalo en el mismo vaso del anís de anoche, porque el Xtabentún es uno de esos espíritus que siempre dejan su aroma por donde quiera y en este caso podrían muy bien adornar la violencia del tequila. Siga disfrutando de su música Manzanérica. ¿Qué le parece la de “Adoro”?

Cuando ya sepa que su historia está lista, cocínela en la parrilla, o en una sartén, o en el comal o en donde sea y taquéela como quiera y con lo que quiera… saldrá bien; es inevitable.

Tacos de pollo marinado en una historia de amor mexicana.

Y ahora, mi querido lector, permítame decirle que esa receta no la he preparado todavía; sólo me la he imaginado y es apenas un invento en proceso. Así es, pero ya tengo la lista del súper para el fin de semana ¿no cree usted? Cuando esté comprando las cosas las iré olfateando una a una y eso me irá indicando el camino. Y cuando regrese a casa y ponga a Manzanero sentiré emoción de saber que estaré haciendo novios a la china y al poblano y que luego casaré a su hija con el veracruzano y les haré su casita Azteca en territorio Maya… y así… iré creando todo lo que me imaginé y sé muy bien cual será el desenlace de esta historia de amor; los míos estarán junto a mi en la mesa… saldrá bien; es inevitable.

La cocina no se puede concebir sin el contexto ni se puede desligar de la cultura; es una suma de eventos; es un entrelace de historias sin tiempos y sin límites.

Cocinar es imaginar, vivir y realizar; es un viaje cuyo destino… es el viaje.

 

Juan Valles

About Juan Valles

Trabajo en el sector educativo, como director de talento de una institución en la que estamos tratando de cambiar la manera en que educamos a las nuevas generaciones. Estuve 8 años en una de las firmas globales de consultoría de talento y aprendí mucho. Escribo sobre career management por experiencia profesional y por pasión. Estudié Ingeniería Química y la curiosidad por entender como funciona todo esto siempre ha estado en mi. Escribo sobre ciencia y doy clases de química por formación y pasión. Soy cocinero aficionado y un apasionado del buen comer. Nunca estudié nada sobre esto, ni quiero, este tema lo quiero mantener en la pura pasión.
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2 Responses to Marínelo usted en…

  1. Juan Valles says:

    Aunque no lo había publicado, este post lo escribí hace somo 3 semanas y la receta ya la preparé 2 veces. Está muy bien y se las recomiendo. Lo que aprendí con esta marinada es que hay que cocinar el pollo a fuego bastante alto y sacarlo rápido para que no se reseque. Prueben, queda muy bien.

  2. Gina Dewar says:

    Juanelo, como siempre, un placer leerte! Me dejaste con un sonrisa de oreja a oreja y muchas ganas de probar esta receta! Saludos!

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